¿Está pensando en dejar de fumar? Un programa gratuito ayuda a los Hispanos a lograrlo.

Los pacientes y las comunidades Hispanas están recibiendo ayuda para dejar de fumar a través de orientación de expertos, consejos prácticos y recursos.
Hace 2 horas
Jesús Sánchez camina 15 minutos todos los días alrededor del lago Sloan's de Denver, una actividad que le ayuda a controlar sus ansias de fumar. Caminar más también le ayuda a sentirse con más energía. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.
Jesús Sánchez camina 15 minutos todos los días alrededor del lago Sloan’s de Denver, una actividad que le ayuda a controlar sus ansias de fumar. Caminar más también le ayuda a sentirse con más energía. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.

Mientras luchaba contra un cáncer de garganta avanzado a los 80 años, Rosalío Sánchez le suplicó a su hijo que abandonara el hábito adictivo que perjudicaba a ambos.

“¿Por qué fumas? No fumes, mijo”, le dijo Rosalío a su hijo, Jesús Sánchez, quien ahora tiene 68 años.

Gracias a la excelente atención médica, el padre de Jesús vivió varios años con su cáncer. Falleció hace tres años a los 93 años. Pero su deseo de que su hijo dejara de fumar persistió en Jesús durante años.

Durante la mayor parte de su vida adulta, Jesús ha querido dejar de fumar. Anhela mejorar su salud y honrar a su padre. Pero la nicotina es altamente adictiva, por lo que es muy difícil dejarla por sí solo.

Ahora, por primera vez en su vida, Jesús tiene la esperanza de lograrlo. Esto se debe a que recibe ayuda gratuita y acceso a herramientas esenciales para ayudarlo a dejar de fumar.

Ayuda gratuita de una consejera que lo llama cada semana

Todos los martes a las 2:30 p. m., Jesús recibe una llamada de Leslie Loya-Arias.

Ella es especialista bilingüe en tratamientos para el tabaco y la nicotina en el Programa para Dejar de Fumar de UCHealth, un programa gratuito diseñado para ayudar a las personas a dejar de fumar para siempre. El programa ofrece asesoramiento y tratamiento culturalmente apropiados en español para pacientes Hispanos.

Jesús disfruta hablando con Loya-Arias sentado en el balcón de su apartamento con vistas al hermoso lago Sloan’s, en el oeste de Denver.

Jesús le cuenta a Loya-Arias cómo se siente y cómo va su semana, y describe el progreso que está logrando en su esfuerzo por dejar de fumar, un hábito que ha formado parte de su vida diaria durante 41 años.

Jesús lleva dos meses recibiendo ayuda.

“Loya-Arias me llama todas las semanas, a la misma hora”, dijo Jesús.

Él cuenta con su llamada y estas llamadas ahora forman parte de su rutina. También lo son los paseos diarios alrededor del lago, que lo ayudan a distraerse del deseo de fumar.

Ampliando el acceso a recursos para dejar de fumar y promover comunidades más saludables

En Estados Unidos, los Hispanos que desean dejar de fumar tienen más dificultades para obtener ayuda que otras personas, de acuerdo con expertos médicos de la American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón).

Por eso, los líderes de UCHealth ofrecen servicios culturalmente apropiados para dejar de fumar, tanto en español como en inglés, para promover una mejor salud en la comunidad Hispana.

El tabaquismo es la principal causa de muertes prevenibles en EE. UU., de acuerdo con expertos de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades).

“Estamos siendo intencionales al abordar contenido y servicios para servir a nuestras comunidades Hispanas y a los pacientes que desean dejar de fumar”, dijo Yesenia Trevizo, supervisora del Programa de Tratamiento del Tabaco y la Nicotina de UCHealth.

Una alerta de salud

Cuando el padre de Jesús le pidió que dejara de fumar, sus palabras le sirvieron de alerta. Su padre tuvo que hablarle a través de una cánula traqueal colocada por los médicos mediante lo que se conoce como traqueotomía, al hacerle un orificio en la tráquea y extirpar parte de la laringe para facilitarle la respiración.

Fumar cigarrillos aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de garganta.

Jesús conocía desde hacía mucho tiempo los peligros de fumar. Lo que desconocía era que existía ayuda gratuita para quienes deseaban dejar de fumar. Y sus posibilidades de dejar de fumar eran mucho mayores si recibía apoyo en lugar de intentarlo por su cuenta.

La decisión consciente de dejar de fumar 

El 4 de diciembre del año pasado, Jesús fue al UCHealth University of Colorado Hospital para recibir atención médica por una infección en uno de sus dientes. Para ayudar a que su diente sanara, los médicos le dijeron a Jesús que debía dejar de fumar.

Él pensó: “Si ya llevo tantos días sin fumar, mejor sigo así”.

Fue en esa visita al hospital de UCHealth que Jesús obtuvo información sobre los programas para ayudar a las personas a dejar de fumar y, pronto, él recibió ayuda de Loya-Arias.

“Conocí a Jesús por una recomendación dentro del sistema de UCHealth. Lo identificaron como alguien que podría beneficiarse de un tratamiento para el tabaquismo y lo derivaron a nuestro programa para recibir asesoramiento y recursos”, dijo Loya-Arias.

Además del asesoramiento regular, los pacientes pueden acceder a lo que se conoce como “terapia de reemplazo de nicotina”, que incluye herramientas como parches y chicles que administran pequeñas cantidades de nicotina sin las toxinas presentes en los cigarrillos.

Una vida construída con resiliencia   

Jesús tiene nueve nietos y ocho bisnietos.

En noviembre de 1997, a su esposa, con quien llevaba más de 25 años casado, le diagnosticaron insuficiencia cardíaca. Se sometió a una cirugía para implantarle un marcapasos (un pequeño generador que se coloca bajo la piel) con cables que se unen a una vena y conducen hasta el corazón para regular su ritmo. Lamentablemente, ella falleció el 30 de marzo de 1999, con tan solo 39 años. (Aprenda más sobre las enfermedades cardiovasculares como la principal causa de muerte entre las mujeres Hispanas, y cómo prevenirlas)

Jesús se mudó de Texas a Colorado en noviembre de 2008.

Desde el fallecimiento de su esposa, los cigarrillos han sido sus compañeros y parte de su rutina diaria, que comienza a las 6 a. m.

Dejar de fumar con éxito implica identificar los desencadenantes y cambiar los comportamientos asociados a ellos.

La rutina matutina de Jesús, centrada en tomar su café y fumar un cigarrillo, es un desencadenante, dijo Loya-Arias, su consejera para dejar de fumar.

“Lo más difícil para mí al intentar dejar de fumar es que me gusta tomar mi café y fumar un cigarrillo por las mañanas”, dijo Jesús.

Ha sido difícil dejar ese hábito, pero lo está intentando.

Ahora sabe cómo mitigar ese desencadenante, algo que aprendió en las sesiones de terapia.

Antes, fumaba entre 6 y 7 cigarrillos al día. Ahora, las ganas de fumar solo lo atacan cuando está tomando su café. Está trabajando para eliminar el desencadenante de fumar. Durante el resto del día, se mantiene tan ocupado que no echa de menos fumar.

Ahora jubilado, Jesús tiene más tiempo para dedicarse a su salud. Pasó su vida trabajando en granjas, fábricas y en Taco Bell, donde trabajó durante nueve años.

Romper con los malos hábitos. ¿Por qué es tan difícil dejar de fumar y cómo se pueden superar las ansias?

Alrededor del 70 % de las personas que fuman han manifestado que les gustaría dejar de fumar. Al igual que Jesús, estas personas batallan para lograrlo.

Por eso es tan importante que cuenten con apoyo.

”El Programa para dejar de fumar de UCHealth está diseñado para atender a cualquier paciente que consume tabaco o nicotina, independientemente de su disposición a dejarlo. Los pacientes pueden estar intentando activamente dejarlo, considerándolo, reduciendo el consumo de nicotina o tabaco, o simplemente buscando educación y apoyo”, dijo Trevizo.

Jesús está desarrollando nuevos hábitos para un estilo de vida más saludable.

Camina 15 minutos todos los días cuando el deseo de fumar amenaza con provocarle una recaída.

“Esos 15 minutos, como dicen los médicos, son mejores que nada”, dijo.

En el edificio de apartamentos para personas adultas mayores donde vive en la ciudad de Edgewater, baja en ascensor para dar su paseo. Al encontrarse con sus vecinos, estos lo saludan con cariño. Una de ellas le dijo que iba a hornear pan de banano (o plátano) y que le traería una rebanada más tarde.

“Caminar por la mañana cada vez que sienten ese primer antojo es una herramienta conductual. Educamos a los pacientes sobre estas técnicas. Estas herramientas les ayudan a romper el hábito de fumar”, dijo Loya-Arias. ”En mi experiencia, cambiar la rutina, como lo hizo Jesús, es muy importante al intentar dejar de fumar. Si fuman por la mañana con café, cambiar su rutina matutina les ayuda. Ya sea cambiando el café por una bebida diferente que no asocie con un cigarrillo o reemplazando ese hábito por un comportamiento saludable”.

Los vecinos de Jesús, su comunidad y su familia son muy importantes para él. Los vecinos se apoyan mutuamente. Esta comunidad lo ayuda a sentirse apoyado.

Se requiere un cambio de mentalidad para dejar de fumar

La mente ha sido definida como poderosa, y estudios clínicos confirman que podemos elegir cambiar nuestros comportamientos.

Jesús ha descubierto que mantenerse ocupado es muy útil.

“Si quiere dejar de fumar, tiene que mantener la mente ocupada”, dijo.

Un cambio de perspectiva sobre las adicciones y un enfoque en la mejora de la salud pueden ayudar a las personas a superar conductas adictivas.

Este enfoque se aleja del enfoque negativo, que concibe la adicción como algo insuperable, y se acerca a una mentalidad centrada en el poder transformador del espíritu humano.

“Las personas que fuman dicen que fumar calma los nervios, pero eso es un mito”, dijo Jesús. “Fumar no cambia nada”.

El poder adictivo de la nicotina simplemente hace que las personas quieran seguir fumando cigarrillo tras cigarrillo.

“Su cuerpo, su sistema, debido a la adicción a la nicotina, le dicta en qué momentos quiere fumar”, dijo Jesús. “Con determinación y apoyo, puede superar esto”.

Ahora que Jesús está dejando de fumar, se siente mejor.

“Antes de dejar de fumar, me mareaba. Quizás era la presión arterial alta, así que dejé de fumar y me siento mejor”, dijo.

Las personas que fuman pueden sentirse mareadas porque la nicotina y el monóxido de carbono disminuyen los niveles de oxígeno e interfieren con la circulación sanguínea, lo que afecta al sistema nervioso y al oído.

Jesús también respira mejor y está en mejor forma física.

“Ahora puedo caminar más”, dijo. “Antes, con los cigarrillos, solo podía dar unos pasos y me faltaba el aire. Ahora ya no siento eso. Quiero hacer más. Me gustaría comprarme una bicicleta y empezar a montar en bici, que también es un buen ejercicio”.

Recursos culturales y lingüísticos apropiados para las personas Hispanas

Los Hispanos tienen menos probabilidades que las personas Blancas no Hispanas de recibir apoyo para dejar de consumir tabaco, de tener conocimiento de los recursos existentes para dejar de fumar, de participar en programas para dejar de fumar o de utilizar farmacoterapia para dejar de fumar, según expertos médicos de la American Lung Association.

Loya-Arias ha notado que sus pacientes Hispanos tienen menos información que otros.

“He notado que todos mis pacientes entienden que fumar es perjudicial. Pero hay muchas brechas educativas. Por ejemplo, hay menos conocimiento sobre las sustancias químicas presentes en los cigarrillos y sobre los recursos disponibles para dejar de fumar”, dijo Loya-Arias.

Jesús está muy contento de haber recibido ayuda y espera que otras personas también busquen apoyo.

Tener acceso a terapia en español ha sido de gran ayuda.

“Ahora los programas tienen personal bilingüe, y eso es realmente bueno”, dijo Jesús.

Leslie Loya-Arias (izquierda) y Yesenia Trevizo (derecha) brindan ayuda gratuita en español a las personas Hispanas que desean dejar de fumar. Foto: Yesenia Trevizo, UCHealth.
Leslie Loya-Arias (izquierda) y Yesenia Trevizo (derecha) brindan ayuda gratuita en español a las personas Hispanas que desean dejar de fumar. Foto: Yesenia Trevizo, UCHealth.

Para apoyar a los pacientes y comunidades Hispanas en su superación de la dependencia del tabaco, los recursos culturales y lingüísticos apropiados son componentes clave de los programas para dejar de fumar.

”El seguimiento es una parte esencial del programa. Esto incluye apoyo personalizado, establecimiento de objetivos, estrategias de prevención de recaídas y coordinación con profesionales clínicos según sea necesario”, dijo Loya-Arias.

Las personas consejeras también conectaron a Jesús con otro programa para dejar de fumar, llamado DéjeloYa, que le proporciona herramientas, como parches de nicotina, sin costo. La combinación de servicios de consejería y seguimiento es clave.

“El contacto continuo ayuda a mantener la motivación, a abordar los desafíos a medida que surgen y a ajustar las estrategias para dejar de fumar con el tiempo”, afirmó Loya-Arias.

El personal de UCHealth también ha traducido materiales educativos al español para apoyar a los pacientes Hispanos en sus esfuerzos por dejar de fumar.

“Los medicamentos y la terapia de reemplazo de nicotina generalmente se gestionan a través del seguro médico cuando este está disponible”, explicó Trevizo. “Para los pacientes sin seguro médico o con dificultades económicas, apoyamos activamente el acceso identificando opciones de medicamentos de bajo costo, programas de ahorro de fabricantes y de farmacias, y otras estrategias de asistencia financiera”.

Identificar enfoques accesibles y crear planes de atención personalizados que consideren las condiciones y los recursos específicos de cada paciente forman parte de un modelo centrado en el paciente.

“Cuando corresponde, también orientamos a los pacientes hacia recursos externos, específicamente para el apoyo con la medicación, a la vez que continuamos brindando asesoramiento continuo e individualizado a través de UCHealth”, dijo Trevizo.

Entre las personas Hispanas, la falta de confianza en los sistemas de salud puede ser una barrera para el acceso a la atención médica.

“La atención culturalmente apropiada es importante porque genera confianza y permite que los pacientes se sientan comprendidos y apoyados de una manera que se alinea con sus valores, su idioma y sus objetivos de salud”, dijo Loya-Arias.

Enfoque de los programas de apoyo para dejar de fumar

Los pacientes que participan en el programa para dejar de fumar son evaluados con el enfoque de etapas del cambio.

Dejar de fumar se realiza en etapas: pensarlo, planificarlo, tomar acción y mantenerse sin fumar. Las personas pueden recaer, pero el apoyo y los hábitos saludables son de ayuda para perseverar.

“Cada vez que hablamos con un paciente, le preguntamos en qué etapa de cambio se encuentra. Estas etapas pueden ser precontemplativas, contemplativas o estar realizando cambios activos para dejar de fumar”, explicó Trevizo.

Según la etapa del paciente, las personas consejeras elaboran planes personalizados. Estos planes incluyen técnicas para abordar sus desencadenantes, explicó Loya-Arias.

“Ayudamos a los pacientes con estrategias de afrontamiento, de manejo de impulsos, de estrés y de prevención de recaídas. La mayoría de las consultas se ofrecen por teléfono o en persona, y también estamos trabajando para brindar servicios de telesalud. También disponemos de grupos de apoyo”, dijo Trevizo.

El programa de apoyo para dejar de fumar brinda:

  • Consejería
  • Medicamentos
  • Herramientas de apoyo digitales
  • Sesiones de apoyo grupal

Entre las técnicas que los pacientes aprenden en terapia se encuentra la creación de espacios libres de humo.

“Convertir los lugares en espacios libres de humo es un proceso lento. Si el paciente fuma en interiores y en el garaje, le digo: ‘Esta semana, trabajemos para que su garaje esté libre de humo’. Y luego, si todo va bien, la semana que viene podemos empezar a convertir el auto en una zona libre de humo. Dejar de fumar se hace por etapas y el progreso se hace gradualmente”, dijo Loya-Arias.

Como parte de la consejería para dejar de fumar, los pacientes reciben información sobre qué reacciones pueden tener sus organismos cuando inician el tratamiento, tales como presentar síntomas asociados a dejar la nicotina, los cuales incluyen:

  • Incremento de la ansiedad
  • Insomnio
  • Tener antojos o impulsos, deseos profundos de fumar
  • Sentirse irritable
  • Falta de energía
  • Subir de peso

Transformando vidas, un día a la vez

El uso de tabaco se encuentra entre las principales causas de muertes prevenibles en Colorado y en todo el país. El consumo de tabaco aumenta el riesgo de cáncer, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, enfermedades pulmonares y coágulos sanguíneos. Los productos con nicotina, como los dispositivos electrónicos (vapeo) o las bolsitas de nicotina oral, también representan un grave riesgo para la salud.

Dejar el tabaco y los productos con nicotina mejora la salud.

UCHealth ofrece programas gratuitos para dejar de fumar. Usted puede contactar al personal de apoyo.

  • En el área metropolitana de Denver

Llame al 720.553.0311 o envíe un correo electrónico a [email protected] para recibir información sobre cómo dejar atrás el consumo de nicotina. Este apoyo es ofrecido por el programa para dejar de fumar de UCHealth University of Colorado y se brinda a través de clínicas y hospitales.

Puede llamar al 303.724.8468 para obtener más información y agendar una cita con el programa ambulatorio para dejar la nicotina en el área metropolitana de Denver.

Llame al 720.848.8770 para recibir información sobre el programa de UCHealth para pacientes que desean dejar el tabaco y el cigarrillo, ofrecido en el campus de Anschutz.

  • En el sur de Colorado

Llame al 719.365.6845 para obtener información sobre los programas de tratamiento del tabaco y la nicotina en UCHealth Memorial Hospital North y UCHealth Memorial Hospital Central.

Como todo en la vida, tener una red de apoyo marca la diferencia

Ayudar a los pacientes a crear un entorno de apoyo es vital para que dejen de fumar.

”La evidencia demuestra que cuando uno está listo para intentarlo, cuenta con apoyo y medicamentos como parches, las probabilidades de éxito se duplican al intentar dejar de fumar”, dijo Trevizo.

Las personas que cuentan con una red de apoyo tienen más probabilidades de alcanzar su meta de dejar de fumar, según expertos de la American Cancer Society.

“Recomiendo a cualquier persona que fume y que quiera dejar de hacerlo, que busque apoyo”, dijo Jesús.

También hizo hincapié en la autodeterminación.

“Dejar de fumar requiere el deseo de hacerlo”.

Además de la motivación, los pacientes se benefician de herramientas de apoyo, como los parches.

“La educación sobre cómo usar recursos como los parches también es crucial. Me he encontrado con pacientes que toman la dosis incorrecta. Los parches se han comercializado durante mucho tiempo. Aprovechamos cada oportunidad con los pacientes para educarlos sobre cómo usarlos”, dijo Trevizo.

“No es un tratamiento de por vida y, en cierto punto, debemos comenzar a cambiar a la siguiente dosis”, dijo Loya-Arias. “Una vez que alcanzan la dosis más baja, que es de siete miligramos, es hora de retirar el parche”.

Una de las mayores brechas en la educación y un error común es no saber cuándo se completa el tratamiento para dejar de fumar y cuándo es el momento de continuar su propio camino, sin la terapia de reemplazo de nicotina.

Es esencial respetar las elecciones, creencias e independencia de los pacientes

Desde que dejó de fumar, Jesús tiene más energía para caminar, siente que tiene más oxígeno y ha notado una mejor circulación sanguínea. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.
Desde que dejó de fumar, Jesús tiene más energía para caminar, siente que tiene más oxígeno y ha notado una mejor circulación sanguínea. Foto: Ana Gretchen Robleto, UCHealth.

Trevizo enfatiza que dejar de fumar es un proceso y, al principio, las personas podrían no estar listas para hablar de ello.

“El enfoque más efectivo se basa en el respeto y la motivación. Abordar a los pacientes en su situación actual, sin juzgarlos, normalizando la ambivalencia y los intentos previos de dejar de fumar”, dijo Trevizo. “Hacer hincapié en las opciones y la autonomía del paciente es crucial, ya que ayuda a enmarcar el abandono del tabaco como un proceso gradual”.

La consciencia es poderosa

Un desafío clave para dejar de fumar es que algunos participantes, en particular los pacientes hospitalizados, tienen escasa conciencia de cómo el tabaco afecta su estado de salud.

“Es fundamental educar a las personas sobre cómo el tabaco afecta la condición que padecen”, dijo Trevizo.

Los cigarrillos, los puros y las pipas pueden provocar cáncer, según expertos de la American Cancer Society.

“Comprender el componente de la adicción es crucial. Mucha gente piensa que dejar de fumar es cuestión de voluntad propia. La educación cambia la perspectiva. Los pacientes entienden que estos productos de tabaco están diseñados para mantenerlos enganchados”, dijo Trevizo.

Cuando se fuma, la nicotina libera una sustancia química que produce una sensación de bienestar y muchas personas la asocian con una recompensa.

“Cada vez que fuman, experimentan la sensación química de haber logrado algo”, dijo.

También es crucial crear conciencia de que dejar de fumar no solo mejora la salud, sino que también reduce la carga financiera de comprar cigarrillos.

“Antes, gastaba entre 8 y 12 dólares en una cajetilla de cigarrillos. Lo que antes gastaba en cigarrillos, ahora lo gasto en otras cosas”, dijo Jesús.

El impacto del humo de segunda y tercera mano

Además de mejorar su propia salud, las personas que fuman también pueden ayudar a quienes no fuman y que están a su alrededor.

La exposición al humo de segunda mano puede causar graves problemas de salud en quienes no fuman.

Los expertos en dejar de fumar ayudan a los pacientes a comprender cómo sus esfuerzos por dejar de fumar también pueden beneficiar a sus seres queridos.

El humo de tercera mano se produce cuando las toxinas del tabaco permanecen en superficies como telas, muebles, alfombras y automóviles. Los niños, especialmente los pequeños que gatean y tocan estas superficies, pueden entrar en contacto con residuos de tabaco que pueden perjudicar su salud.

La educación ayuda a crear conciencia sobre cómo el tabaquismo afecta no solo a los pacientes, sino también a sus seres queridos.

Jesús anima a las personas a dejar de fumar, tanto por su propio bien como por el bienestar de sus familias.

“Quiero decirles a quienes desean dejar de fumar que es una buena idea hacerlo. Su decisión les hará mucho bien a su familia y a sí mismos, porque si fuman y tienen nietos o hijos a su alrededor que no fuman, también les perjudica”, dijo.

El amor de Jesús por su familia lo motiva a cuidarse mejor.

“Me siento bendecido por la familia que Dios me ha confiado y por la familia que me dejó mi esposa. Por eso me estoy cuidando mejor. Dejar de fumar es por mi propio bien”.

Sobre el autor

Ana G. Robleto Lupiac is a writer for UCHealth Today, which serves as a hub for medical news, inspiring patient stories, and tips for healthy living. She has spent years as a communications specialist in international development, working across Central America, Mexico, and Tunisia. Throughout her career, Ana has dedicated herself to fostering transformative social change for vulnerable communities, helping people make informed decisions to prevent the spread of diseases and take protective measures. She enjoys walking and spending time with her daughter.