Un procedimiento mínimamente invasivo ofrece a las mujeres una alternativa a la cirugía para tratar los fibromas uterinos

Un procedimiento ambulatorio conocido como embolización de fibromas uterinos, reduce el tamaño de los fibromas al bloquear su suministro de sangre, lo que ayuda a disminuir síntomas como el sangrado.
Hace 32 minutos
Margot sufrió síntomas graves a causa de los fibromas uterinos antes de encontrar alivio mediante una embolización de fibromas uterinos. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
Margot sufrió síntomas graves a causa de los fibromas uterinos antes de encontrar alivio mediante una embolización de fibromas uterinos. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

Los fibromas uterinos afectan al 20% – 25% de las mujeres en edad reproductiva. Estas masas uterinas no cancerosas provocan síntomas, en algunas ocasiones severos, tales como fuertes sangrados y dolores agudos. Un procedimiento mínimamente invasivo disponible en UCHealth ha demostrado ser altamente eficaz, aunque poco utilizado, para detener el crecimiento de los fibromas uterinos y reducir sus síntomas.

El procedimiento, conocido como embolización de fibromas uterinos (UFE, por sus siglas en inglés), tiene una tasa de éxito de aproximadamente el 90% para reducir el tamaño de los fibromas y disminuir significativamente el sangrado menstrual, dijo la Dra. Leigh Casadaban, profesora asistente de Radiología Intervencionista en la University of Colorado Anschutz School of Medicine. Casadaban trabaja en el UCHealth Radiology – Anschutz Inpatient Pavilion.

Casadaban dijo que el procedimiento de embolización de fibromas uterinos es una alternativa importante para las mujeres que prefieren evitar una histerectomía o una cirugía para extirpar los fibromas uterinos.

El procedimiento ha estado disponible por 30 años, y el American College of Obstetrics and Gynecology (Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología) lo ha reconocido como “muy efectivo para muchas mujeres”. Pese a ello, Casadaban indica que el procedimiento es “ subutilizado” por una variedad de posibles motivos.

La Dra. Leigh Casadaban realiza el procedimiento de embolización de fibromas uterinos, el cual es mínimamente invasivo, detiene el crecimiento de los fibromas y reduce los síntomas. Foto: UCHealth.
La Dra. Leigh Casadaban realiza el procedimiento de embolización de fibromas uterinos, el cual es mínimamente invasivo, detiene el crecimiento de los fibromas y reduce los síntomas. Foto: UCHealth.

“Muchas pacientes no saben que este procedimiento está disponible”, dijo Casadaban. “A veces los profesionales de la salud no recuerdan informar a sus pacientes sobre esta opción de tratamiento”. Añadió que personalmente realiza aproximadamente una embolización de fibromas uterinos (UFE) al mes, una cifra que no ha cambiado mucho con el tiempo. Con más información disponible para que las mujeres puedan tomar decisiones informadas, espero que esa situación cambie.

De qué manera funciona la embolización de fibromas uterinos

¿Cómo funciona la embolización de fibromas uterinos? La idea principal es privar de sangre a los fibromas. Los proveedores utilizan rayos X para guiar un catéter, que se introduce a través de la ingle o la muñeca de la paciente, hasta las dos arterias que suministran sangre al útero. Allí, colocan pequeñas microesferas de plástico aprobadas por la FDA que bloquean el flujo sanguíneo hacia los fibromas. Sin irrigación sanguínea, los fibromas se reducen gradualmente de tamaño, al igual que los síntomas que provocan.

Las microesferas no solo interrumpen el flujo sanguíneo hacia los fibromas, sino también hacia todo el útero. Además, permanecen de forma permanente en las arterias. Esto puede parecer un problema, pero el útero se adapta a este cambio.

“Lo que observamos es que, con el tiempo, el útero recupera el flujo sanguíneo a través de nuevas vías, pero los fibromas no”, explicó Casadaban. “El cuerpo tiene una capacidad extraordinaria para restablecer el suministro de sangre a los órganos”.

Los fibromas uterinos de Margot habían crecido tanto que expulsaron su dispositivo intrauterino DIU, lo que hizo que el tratamiento se convirtiera en una prioridad. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
Los fibromas uterinos de Margot habían crecido tanto que expulsaron su dispositivo intrauterino (DIU), lo que hizo que el tratamiento se convirtiera en una prioridad. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

Los síntomas de los fibromas uterinos y cómo los aborda el procedimiento

Casadaban explicó que la embolización de fibromas uterinos (UFE) ayuda a las pacientes que presentan dos tipos de problemas. Uno de ellos es los síntomas de “masa” o volumen, causados por fibromas que crecen lo suficiente como para ejercer presión sobre la vejiga y otros órganos, además de provocar hinchazón abdominal que, en ocasiones, puede ser tan severa que hace que una mujer parezca embarazada.

El procedimiento también ayuda a detener el sangrado menstrual abundante causado por los fibromas, que agrandan el útero y alteran su revestimiento.

“La mayoría de las veces, cuando las pacientes llegan a nosotros, están experimentando periodos menstruales muy anormales y abundantes”, dijo Casadaban. “Tienen mucho cansancio y deben ausentarse del trabajo debido a sus síntomas”.

Qué se puede esperar durante el procedimiento de embolización de fibromas uterinos 

En la mayoría de los casos, las pacientes que se someten a una embolización de fibromas uterinos (UFE) pueden regresar a casa el mismo día, explicó Casadaban. Algunas permanecen hospitalizadas durante la noche, principalmente debido a los cólicos o dolores tipo calambre que pueden presentarse y que las pacientes deben esperar durante algunos días después del procedimiento.

Las pacientes controlan el dolor con Tylenol, ibuprofeno y oxicodona. Muchas también reciben un bloqueo nervioso como parte del procedimiento, el cual adormece los nervios que rodean el útero y ayuda a controlar el dolor una vez finalizada la intervención.

Algunas pacientes experimentan síntomas de lo que se conoce como “síndrome post-embolización”, que incluyen dolor, fiebre, náuseas y vómitos durante tres a cinco días después de la embolización de fibromas uterinos (UFE), explicó Casadaban. Otras pacientes pueden expulsar fibromas de su cuerpo. Esto ocurre cuando los fibromas ingresan al endometrio, la membrana mucosa que recubre el útero.

“Siempre les advierto a las pacientes que esto puede suceder, especialmente si tienen ese tipo particular de fibroma”, dijo Casadaban.

Para Margot, los fibromas uterinos hacían que pintar, dibujar y escribir fueran actividades casi imposibles, no solo porque no podía permanecer sentada durante períodos prolongados, sino también porque la pérdida de sangre le causó una anemia severa que la dejaba extremadamente fatigada. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
Para Margot, los fibromas uterinos hacían que pintar, dibujar y escribir fueran actividades casi imposibles, no solo porque no podía permanecer sentada durante períodos prolongados, sino también porque la pérdida de sangre le causó una anemia severa que la dejaba extremadamente fatigada. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

Opciones de tratamiento para los fibromas uterinos: Embolización de fibromas uterinos o una cirugía

La decisión de una mujer de someterse a una embolización de fibromas uterinos (UFE) depende de varios factores. Casadaban señaló que ella y sus colegas no desalientan la cirugía, sino que orientan a las pacientes sobre todas las opciones disponibles para tratar los fibromas.

La cirugía para extirpar los fibromas o el útero completo puede proporcionar alivio de los síntomas más rápidamente, pero también requiere hospitalización y un período de recuperación más prolongado. Existe un pequeño riesgo de que la UFE provoque una menopausia temprana; sin embargo, el riesgo documentado es muy bajo para las mujeres menores de 45 años.

“Nunca ha ocurrido en nuestra práctica”, dijo Casadaban, y añadió que aun así informa a las pacientes sobre ese riesgo.

Casadaban también señaló que las hormonas desempeñan un papel importante en el crecimiento de los fibromas, por lo que una mujer que está cerca de la menopausia podría optar por esperar a esa etapa en lugar de someterse a una UFE o a una cirugía.

“Los fibromas tienden a reducir su tamaño después de la menopausia”, explicó.

Sin embargo, añadió:

“La mayoría de las mujeres que veo no quieren esperar. Quieren resolverlo inmediatamente.”

A las pocas semanas de someterse a una embolización de fibromas uterinos (UFE), Margot recuperó su energía, comenzó a dormir mejor y vio desaparecer sus síntomas. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
A las pocas semanas de someterse a una embolización de fibromas uterinos (UFE), Margot recuperó su energía, comenzó a dormir mejor y vio desaparecer sus síntomas. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

Fibromas uterinos severos: La experiencia de una paciente

Ese fue el caso de Margot — quien pidió que solo se utilizara su nombre de pila debido a la naturaleza de su trabajo —, quien sufrió síntomas graves causados por fibromas uterinos antes de encontrar alivio mediante la embolización de fibromas uterinos UFE.

Margot, una abogada de 44 años que vive en los suburbios de Denver con su esposo desde hace casi 20 años, fue diagnosticada con cáncer de tiroides a los 30 años. Terminó su tratamiento en UCHealth hace una década y actualmente está libre de cáncer. Comentó que era una persona “bastante activa” y disfrutaba hacer senderismo, montar en bicicleta, ir al cine y participar en concursos de trivia con sus amigos, hasta hace poco más de dos años. Fue entonces cuando los fibromas uterinos pusieron su vida de cabeza.

Todo comenzó cuando empezó a notar un sangrado significativo, algo que no había sido un problema desde que le colocaron un dispositivo intrauterino (DIU) siete años antes.

“Pensé que el DIU simplemente estaba fallando”, dijo Margot.

Sin embargo, cuando acudió a su médico para que le colocaran uno nuevo, recibió dos sorpresas. El dispositivo ya no estaba en su lugar y tenía un fibroma muy grande que había crecido entre los músculos de su útero. El fibroma había expulsado el DIU.

Margot recibió un nuevo DIU, pero un par de semanas después lo vio expulsado dentro de un gran coágulo de sangre. A partir de ese momento comenzó a sufrir un sangrado abundante, tanto que durante un período de cuatro días llegó a utilizar una toalla sanitaria por hora.

Además, experimentó cólicos que describió como “intensos, horribles y peores que cualquier cosa que pudiera recordar”.

Vivir con fibromas uterinos sin recibir tratamiento

Ese fue el comienzo de una larga y difícil experiencia que desencadenó una serie de problemas. Afortunadamente, Margot podía trabajar desde casa, pero el sangrado constante y abundante causado por los fibromas puso fin a muchas de las actividades que disfrutaba. Cuando tenía que conducir, llevaba una toalla en el automóvil por si acaso. En una experiencia que describió como “horrible”, sangró tanto durante un vuelo que la sangre traspasó su pantalón.

“Tenía que permanecer bastante cerca de casa”, recordó. “Era realmente incapacitante. Literalmente me sentía como una niña usando pañal otra vez”.

Incluso dentro de su hogar, las dificultades para controlar el sangrado afectaban profundamente su calidad de vida. Margot es una artista apasionada que pinta y asegura haber llenado 37 cuadernos de bocetos con sus obras.

“Es una pasión muy importante para mí”, dijo.

También encuentra satisfacción en escribir un diario personal utilizando su colección de plumas estilográficas.

Los fibromas hicieron que pintar, dibujar y escribir fueran actividades casi imposibles, no solo porque no podía permanecer sentada durante largos períodos de tiempo, sino también porque la pérdida de sangre le provocó una anemia severa que la dejaba extremadamente fatigada. Incluso mantenerse despierta para leer era un desafío. Además, el sangrado alteraba su sueño, lo que agravaba aún más su agotamiento.

 

Margot no quería someterse a una cirugía para tratar sus fibromas uterinos. Se sintió aliviada al descubrir una alternativa a la cirugía y programó el procedimiento de embolización de fibromas uterinos UFE con UCHealth. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
Margot no quería someterse a una cirugía para tratar sus fibromas uterinos. Se sintió aliviada al descubrir una alternativa a la cirugía y programó el procedimiento de embolización de fibromas uterinos UFE con UCHealth. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

Elegir la embolización de fibromas uterinos en lugar de la cirugía

Margot se resistía a someterse a una cirugía para extirpar los fibromas debido a un temor personal profundamente arraigado. Soportó el sangrado persistente y la anemia durante todo 2025, pero llegó a un punto decisivo en diciembre. Su ginecóloga le informó que estaba acercándose a la necesidad de recibir transfusiones de sangre, ya que anteriormente le habían recomendado prolongadas infusiones intravenosas de hierro para tratar la anemia, y le sugirió considerar la embolización de fibromas uterinos (UFE) como una alternativa a la cirugía.

Con esa recomendación, Margot llamó a Casadaban, se informó sobre el procedimiento UFE y lo programó en UCHealth. Casadaban realizó el procedimiento a principios de marzo.

Gracias al bloqueo nervioso, Margot describió el procedimiento de dos horas, durante el cual permaneció despierta, como prácticamente indoloro, salvo por algunos cólicos relativamente leves después.

“Después de todo lo que había vivido, fue un alivio”, dijo.

Regresó a casa con un plan de recuperación de cinco días.

El alivio más inmediato y sorprendente fue que el procedimiento detuvo de inmediato el sangrado que la había estado afectando.

“Entré usando una toalla sanitaria enorme y salí sin sangrar”, recordó Margot.

El sangrado se detuvo por completo durante dos o tres semanas y, cuando volvió su ciclo menstrual habitual, produjo apenas “un dedal” de sangre.

Margot fue diagnosticada con cáncer de tiroides a los 30 años, pero completó su tratamiento hace una década y actualmente está libre de cáncer. Mantuvo una vida activa hasta que los fibromas uterinos alteraron su vida hace aproximadamente dos años y limitaron muchas de las actividades que disfrutaba. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.
Margot fue diagnosticada con cáncer de tiroides a los 30 años, pero completó su tratamiento hace una década y actualmente está libre de cáncer. Mantuvo una vida activa hasta que los fibromas uterinos alteraron su vida hace aproximadamente dos años y limitaron muchas de las actividades que disfrutaba. Foto de Michael Ciaglo, para UCHealth.

La vida después de la embolización de fibromas uterinos

Margot regresó al trabajo la tarde del quinto día de su período de recuperación. Dijo que pudo controlar adecuadamente el dolor con medicamentos y que solo experimentó un episodio de cólicos extremadamente dolorosos después de que desapareció el efecto del bloqueo nervioso y demoró demasiado en tomar sus medicamentos.

 

Sobre los autores

Tyler Smith

Tyler Smith has been a health care writer, with a focus on hospitals, since 1996. He served as a writer and editor for the Marketing and Communications team at University of Colorado Hospital and UCHealth from 2007 to 2017. More recently, he has reported for and contributed stories to the University of Colorado School of Medicine, the Colorado School of Public Health and the Colorado Bioscience Association.

Ana Gretchen Robleto

Ana G. Robleto Lupiac is a writer for UCHealth Today, which serves as a hub for medical news, inspiring patient stories, and tips for healthy living. She has spent years as a communications specialist in international development, working across Central America, Mexico, and Tunisia. Throughout her career, Ana has dedicated herself to fostering transformative social change for vulnerable communities, helping people make informed decisions to prevent the spread of diseases and take protective measures. She enjoys walking and spending time with her daughter.